Carranza (Vizcaya). Acto simpático.

En el valle de Carranza fueron obsequiados el domingo con una comida el alcalde de Ramales y algunos concejales de su minoría por todos los vecinos de los barrios de Venta la Perra y La Cadena, pertenecientes a Santander y Vizcaya, respectivamente.

Se les ha construido un puente que les sacará del aislamiento en que por espacio de tantos años han estado sumidos. Por eso, estos barrios labradores, olvidados por los ominosos y difíciles tiempos para todo lo que no fuese expolio y vejación; estos barrios labradores, incultos y muy pobres, pero con clara intuición de lo que es la administración de sentido humanitario y leal, han manifestado así su agradecimiento y simpatía. Y fué el pueblo en masa y con sacrificio el que «espontáneamente» preparó y dió este homenaje.

A la comida acudieron más de treinta comensales, que, a los postres, fueron acompañados por los más significados izquierdistas de Carranza, por el veterinario del valle y por el alcalde y algunos concejales de este Ayuntamiento, que contribuyó a la construcción del puente con 500 pesetas.

Quiero hacer constar que uno de los que más trabajaron y ayudó económicamente para la realización de esta utilísima obra fué D. Domingo García.

En nombre de los dos barrios hago público nuestro agradecimiento a todas las personas que han prestado su ayuda, y en especial al alcalde de Ramales.

EL NIÑO

El Cantábrico – Diario de la mañana – Año XL – Número 13899 – 17 de Noviembre de 1934.